No te confundas, no te dejes llevar por mis formas, tú no eres ya nada mío, es verdad que puedo parecerte una persona que te trate de forma amable, pero jamás fui cariñosa contigo, nunca fui tierna, ni podrás decir que fuera dulce, fui únicamente educada.

Como mucho podrías alegar que coincidíamos en algunos lugares del barrio, que tenías mi número de teléfono y que quedábamos a tomar algo chaval, pero jamás te he llamado por un nombre cariñoso, ni te he tocado de forma que pudiera inducirte a pensar que no fueras algo más que un colega.

Es verdad que alguna confidencia te he hecho, sí, es cierto que en algunos días en los que he tenido momentos de debilidad te he contado cosas que ahora echando la vista atrás no debería de haberte confiado, es verdad.

Me haré una nota mental para no contar más mis cosas a quien no deba, hay gente que a la larga demuestra que no es de confianza.

Quizás deba empezar a ser una mujer más introvertida y menos confiada para mis cosas, y quizás de cara a ciertas personas debería empezar a practicar eso de hacerme la ingenua o la tonta.

Sin embargo, cuando te encuentres conmigo, porque antes o después sucederá, tengo que decirte que tienes que hacer todo lo posible por no cruzarte de nuevo en mi vida, porque yo no perdono la traición y que no te engañe mi cara, porque tú jamás despertaste en mí los instintos que un hombre debería despertar en una mujer, tú para mí eras tan solo un colega y nada más, no eras un hombre para mí.

No me importaban las insinuaciones, las invitaciones, ni las confidencias que pudieras hacerme porque tú no entrabas en mis planes, no eras el tipo de persona, ni de hombre que pudiera atraerme.

En mi vida he soñado un hombre que se cuida, que me cuidaría, que se quiere y me querría por encima de todas las cosas y tú no puedes querer a nadie porque no te quieres a ti mismo porque estando roto solo buscas la autodestrucción.

Le querré entrelazando mis sábanas y mis piernas cada amanecer. 

Le querré sonriendo por alcanzar cada meta que nos hayamos propuesto alcanzar.

Me querrá libre para elegir todo aquello que me haga feliz.

Me querrá todos los días, no unos sí y otros no, me querrá a todas horas, no según como le vaya en según qué absurdas tonterías que no son de personas adultas.

Me querrá como adultos pero riendo como si fuéramos chiquillos para descubrirnos cada con ilusión y más amor.

BUDDY HOLLY – Everyday