Cuando te regalé mi tiempo no te diste cuenta que era algo más que valioso. Era algo que tú sabías que yo no iba a recuperar. Fue algo que no valoraste. Y si no valoraste eso tampoco me valoraste a mí.

Perdona si ahora no puedo pararme a escuchar esas  palabras vacías que solías decirme y en las que me enseñaste a no creer porque estoy algo entretenida, estoy muy concentrada en ser feliz, estoy absorta en conseguir mis objetivos

Esta será la ultima vez que piense en ti con mi pluma, y tú bien sabes que no están estas letras escritas en el momento en que las lees, así que no te regodees pensando que llevo tanto tiempo en ti, porque no lo he estado haciendo, simplemente he espaciado los escritos que la rabia me dictaba sobre ti para dosificarme, por mi propio bien, para no sobrecargarme.

Tengo que soltar.

La base de la vida es lo que entra y lo que sale, quedándonos con la esencia de lo que nos impregna.

Victoria de la fuente

Es básicamente algo así como la comida, los alimentos entran y salen, pero nos dejan algo en ese proceso y por ello hemos de estarles agradecidos.

Tengo que soltarme de ti.

Quizás tú si quieras albergar buenos recuerdos sobre mí y el tiempo que hemos compartido juntos, pero todo lo que yo recuerdo fueron engaños, mentiras, deslealtades y por eso he decidido que jamás  volveré a mencionarte, ni mencionarte en una sola línea más en mis escritos, ni te dedicaré un minuto más en mi memoria, porque yo jamás  me merecí el trato que recibí por tu parte, tus desprecios, tus humillaciones, tus ninguneos, tus mentiras, y tus triquiñuelas.

Gracias por enseñarme a no ser como tú.

Gracias por enseñarme el verdadero valor de la vida, el tiempo que he compartido contigo ha sido un tiempo en el que he podido descubrir el valor que personas como tú y de tu entorno le dan a la vida, lo que significa un día a tu lado no es lo que yo llamo “un día en mi vida” y eso es lo que me ha hecho tomar la decisión de alejarme irremisiblemente de ti como de tu familia, que no me han tratado bien jamás, sino más bien todo lo contrario aún sin conocerme ya que me han juzgado, criticado y difamado sin motivos. Porque cuando no se conoce a alguien no se puede emitir juicios de valor sobre sus acciones.

Gracias por demostrarme, aún a costa de tanto tiempo que he tenido que comprender que perdí, que si hay algo importante en mi vida soy yo.

Gracias por mostrarme que cada vez que he apostado por alguien la perdedora he sido yo, que no puedo ser más de lo que pretenda ser para quien no me quiere.

Gracias por dejarme claro que para cierto tipo de individuos les son más importantes las cosas que las personas, sus vicios que una familia, un futuro o una estabilidad.

Gracias por borrar de mis ojos la ceguera.

Gracias por hacerme al final más fuerte, porque al final todo aquel a quien se le miente descubre las mentiras y se ve sometido a una pronta madurez que lo destierra de su inocencia, resquebrajándolo para siempre de un modo que no sería posible enmendar.

Gracias por enseñarme que mi capacidad para amar era ilimitada, aunque fuera eligiendo a la persona más equivocada que pudiera haber por antagónica a mí, así que me imaginé amando a la persona ideal de esa forma idónea e ilimitada que yo entiendo el amor.

Gracias por demostrarme que soy más inteligente que quien tanto me ultrajaba por la espalda, ya que me di cuenta en cuatro meses de lo que no se dio cuenta quien te ha metido en ese pozo vital en el que estás y te la preparó en cuatro décadas.

Gracias por hacerme más reflexiva, por lograr que fuera una mujer más meditativa, que controlase ciertos impulsos, haciendo con ello que me preparase para el momento en el que te puse las cosas claras y que no supusiera un trauma para mí.

Pero sobre todo gracias por enseñarme a jugar a ciertos juegos a los que me había negado a jugar desde que alguien perdió mi corazón en un juego de dobles vidas.

Ahora ya sé compartimentar y tú ya sabes que todo lo que aprendo lo termino haciendo de lujo, aunque no tuviste valor para saber qué hago bien y qué hago mejor.

Debí haberte puesto fuera de mi vida aquel día que la mujer a la que llamabas tu cáncer te habló y tú me mentiste por ella, pero te creí porque en mi mente no caben las mentiras, debí haber sabido que tras la primera mentira llegarían una batería de ellas por un cáncer que sigue consumiéndote que es ella.

Demasiados frentes abiertos contra los que no podía luchar sobre todo cuando un fantasma se empeñaba en echarme tierra y tú no querías largarlo ni luchar contra tus problemas.

No me preocupa el tiempo que perdí contigo, porque no he perdido la lección, la usaré a mi favor, pierdes tú y gano yo.

Victoria de la fuente

Estoy enfadada, como es natural, pero cuando se me pase podré vivir y lo haré como antes, como siempre y además aplicando todo lo que esto me ha supuesto como lección, así que viviré mejor a fin de cuentas y a pesar de todo, a pesar de ti.

Mientras que cuando se me pase el enfado, cuando pase el tiempo, apuesto a que habiendo puesto en la balanza el tiempo que pasé contigo y el tiempo vivido ganan mis años vividos y no tú.

Para entonces si nos cruzamos en algún lugar poco me importará ya cómo te vaya, cómo me mires, o si tu corazón alberga o no sentimientos positivos o negativos hacia mí porque no me valoraste ni me defendiste cuando me tenías junto a ti.

Si en algún momento nos cruzásemos como ya pasó no estando juntos, te diré que no te vería, porque no eres del tipo de hombre que llamaría mi atención, por un lado, y por otro porque ya no me conoces, conociste una versión de mí en un punto de mi vida, pero ni soy esa versión ni estoy en ese punto de mis días ya.

Ya no soy la persona que conociste porque yo intento mejorar cada día, algo que no puedo decir que haya visto en ti.

Yo estoy preparada para todo en mi vida, para despertar bailando y sonriendo a cada nuevo día, así como para irme a dormir sin remordimientos, me levantaré sin dudas, sin mirar al pasado, sin usar a nadie para machacar a quien me haya traicionado, yo mis batallas las libro yo sola sin utilizar a nadie que se pueda sentir mal conmigo al descubrirlo.

Estoy preparada para vivir, amar, reír, salir, entrar, pero haciendo las cosas de verdad y bien.

puedes seguir haciendo lo que has hecho estos tres años y un día que para mí ya no son una condena, sino una losa de la que me he librado.

Gracias por todo.

Porque lo bueno y lo malo de mi vida me han hecho la persona que soy hoy, y entre lo malo indudablemente estás tú.

GEORGE THOROGOOD &THE DESTROYERS – I’m ready