Cuando te enamoras de verdad, cuando te enamoras con el alma y con el corazón poco te importa que la persona de la que estás enamorada coja unos kilos o los pierda, que se cambie el color del pelo o lo pierda, porque te enamoras de su esencia y no de la forma física. 

Es por esa razón que el afecto, el amor son sentimientos que no dependen de las formas físicas que puedas tener en tu vida o con los que te puedas encontrar a lo largo de ella, porque  vas a descubrir que son transitorios. 

Si te encuentras con un amor que sea verdadero verás que, aunque aparezcan ciertas variaciones en la persona amada, el amor no cambia. 

Piensa en el caso del amor entre una madre y sus hijos, o un padre y sus hijos, o viceversa los hijos y los padres. 

Los padres irán envejeciendo, teniendo canas, o perdiendo el pelo y los dientes, pero el amor por ambas partes será un vínculo que no se rompe.

Pero por otro lado, porque siempre hay otro lado de la moneda en esta vida,  hay gente que no sabe lo que es el amor, gente a los que nunca les enseñaron a amar y siempre se sienten deslumbrados frente a lo que no tienen en casa, y en cuanto aparecen las primeras arrugas, o unos kilos de más o de menos, una enfermedad, o problemas de cualquier índole el cariño sale como si fuera un fuego artificial. 

Entonces ya no hay más cariño, ni más nada. 

También es verdad que hay tantos ejemplos como personas somos en el mundo, quizás sí lo han visto en casa, lo han tenido como ejemplo toda la vida, aunque no lo saben valorar cuando lo tienen delante porque prefieren sus propios egoísmos que el amor.

Pero eso que sienten por la otra persona entonces, eso, no es amor, eso es una atracción pasajera basada en condiciones externas, que ni siquiera  podríamos tildar de pasión, y que no tiene ni fuerza, ni magnetismo, pues tan pronto como aparezca una persona que le parezca un poco más imantado allá que irá. 

Pero al amor verdadero no le importan nada cuestiones como la apariencia, estatura, el color del pelo que se vaya tornando blanco, ni la edad que se lleva la juventud, porque el amor es un asunto de alma a alma, es amar la energía que emana del corazón y del alma del otro, porque esa energía es el resumen de todo lo que esa persona es por dentro y lo que más admiramos. 

Si has sentido ese tipo de amor tan absoluto como puro, tan maravilloso como  arrasador, sabrás que con él no existen las distancias, y que el tiempo es otra cosa. 

Ese amor no se extinguirá ni con la separación cuando aún se ama, ni siquiera con la muerte.

Con ese amor un te amo no hace falta decirlo porque las palabras quedan dichas en los silencios compartidos, con las manos estrechadas en los paseos, con los proyectos comunes que van en la misma dirección, con las ilusiones que se adivinan porque se conoce a la otra persona como a uno mismo, porque es parte de nuestra alma, nuestro primer pensamiento al despertar y el último antes de sumergirnos en los mundos de los sueños.

El verdadero amor es un navegar de almas en el que se fluye sin importar muchas cosas.

En el verdadero amor lo que importa son los valores y los principios para con la persona amada.

ROSALÍA – Me quedo contigo