Cómo debería haber sido la gestión de la situación del Covid-19 en España  es, sin duda, uno de los temas que  más sometemos a debate  entre nosotros estos días.
Al ser declarada por el gobierno chino el Estado de Alarma sanitaria y, a sabiendas de que sus políticas suelen ser más bien opacas Europa y España más concretamente quizás debería haber sido contundente en el cierre de fronteras.
No se trata de ser alarmista, sino de obedecer a la razón y a la lógica.
El mundo de la globalización es lo que tiene.
En cuanto pasa algo en un sitio, por remoto que sea, está claro que nos afectará a todos, apúntate eso para cuando tires plástico la próxima vez y no lo hagas en el contenedor amarillo porque TODOS SOMOS UNO EN ESTE PLANETA.
Esto de los virus lo hemos visto en todas las películas y series apocalípticas que tanto éxito tienen y ya sabemos que la realidad supera siempre a la ficción.
No es la primera vez que nos enfrentamos a una alerta mundial, lo que pasa es que esta está siendo la más gorda, pero si haces memoria y dependiendo de tu edad tenemos ejemplos como el SARS y el ÉBOLA.
Lo peor de todo esto es que,  lo malo no serán únicamente las personas que se nos están yendo, de eso no nos recuperaremos jamás, que el pago en vidas humanas es terrible e impagable, pero después los que quedemos aquí nos daremos cuenta de que muchas de esas muertes se deben a las claras deficiencias que quedarán patentes gracias al paso del maldito virus.
Las ventas de equipos médicos bajo cuerda, la cantidad de cosas que no están y deberían estar, o las infraestructuras que no hay, además del inmenso equipo profesional que lleva años quejándose de que tienen sobrecarga en sus funciones y ahora se ve que es cierto, pero se están portando ya no como campeones, sino como héroes.
Ninguna de nuestras pérdidas  se podrá achacar a la gestión humana de los especialistas, el Médico que exhausto ha sobrepasado el límite de horas de trabajo, la Enfermera que lloraba por no tener materiales y se los hacía con materiales de sus hijos haciendo un tutorial, los Técnicos de Laboratorio, los de Rayos X, y no nos podemos olvidar de quienes las Limpiadoras que trabajaban a costa de su vida a mano descubierta limpiando ascensores y barandillas, y tampoco Pilotos y Auxiliares, quienes quieren traer de vuelta a casa a nuestros familiares en el extranjero, sin éxito y se encuentran con la mentira, la falta de alma y quien dice que se hace cargo y responsable usando la falacia ante quien en otros momentos nos llamaba LA MADRE PATRIA con la boca bien llena, pero en tiempos difíciles no deja que recojan esos pilotos y auxiliares de vuelo a sus compatriotas sin bajar del avión.
Yo a eso le digo ser desalmado, no sé tú cómo le llamarías si estuviera alguien de tu familia en la misma situación. Hay que verse en ese pellejo, porque aquí el maldito virus no entiende de fronteras, de razas, de religiones o de ideas políticas, si te toca, te ha tocado.
A esos apasionados de sus trabajos tendremos que darles las gracias por estar ahí, en sus puestos dándolo todo pese al peligro, en algunos casos, amargos sin duda, se enfrentan hasta a la posibilidad de perder la vida, pero no podemos olvidarnos de otros muchos profesionales, los Conductores de cualquier volante, bien nos traigan a casa a nosotros o mandarinas a la mesa.
No nos olvidemos de quienes velan por nuestra seguridad, pero olvidemos de qué color es su uniforme mientras cumplimos con nuestra parte, seamos responsables.

Gracias a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado,

al Ejército de España y a la U.M.E.

Esta durísima experiencia debe tener un poso aleccionador para todos y enseñarnos que hay quienes se pueden saltar los decretos por capricho, da igual lo que aleguen, que es muy importante la solidaridad y que no vivimos solos, sino en sociedad y podemos contar con quienes están al lado.
Nosotros como ciudadanos también tenemos obligaciones  que cumplir en esta crisis, que a nadie se le olvide que tiene también que aportar su granito de arena, enseñando a todos que  su porción   es importante como parte que es de esta sociedad.
Y, para terminar, como si fuera un oráculo os digo que cuando el maldito virus se vaya no nos podemos dejar infectar por el que teníamos antes, la codicia y la avaricia porque vienen tiempos muy difíciles.
Cuando la sombra del miedo al contagio se esfume entraremos en algo más que una recesión,nos adentraremos en una profunda crisis de la que solamente podremos salir todos juntos, remando en la misma dirección.

Imagínate un mundo mejor y contribuye a él:

Imagine de John Lennon Versionada por famosos hoy